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Hoy se publicaba en prensa la aprobación del código penal más duro desde que estrenamos democracia. Comienzo a leer: una pena asimilada a la cadena perpetua para los crímenes más terribles, custodia de seguridad, libertad vigilada, bla bla bla bla… quien quiera ampliar que pinche en los enlaces si es que hoy puedo insertarlos. Sin embargo, además del endurecimiento de penas para mantenernos a salvo de asesinos en serie, violadores, terroristas y perturbados mentales, busco algún endurecimiento de pena, algo realmente disuasorio, para delitos de corrupción, malversación, prevaricación, con agravante de pena en caso de que el delincuente ostente un cargo público, pero nada. Sólo he leído que se endurecen en caso de quiebra societaria para evitar malversaciones. Que no digo que no se hayan endurecido, sino que no lo he visto. Aunque me temo que no, o  quizá me equivoque y a partir de ahora los políticos responderán frente a un tribunal de las consecuencias de una mala gestión, de una falta de responsabilidad, de negligencia, y por supuesto y sobre todo, unas penas ejemplares y disuasorias para aquellos cargos públicos que roben, utilicen su cargo para favorecer a familiares y amigos, o para enriquecimiento y lucro personal.

Porque yo me siento más segura si un perturbado peligroso no está suelto por la calle, y así evitaría una posibilidad entre un millón de que se cruzara en mi vida o en la de alguno de los míos y nos asesinara. Pero me sentiría mucho más segura todavía si también se velara porque nuestros representantes cumplieran la ley, con al menos el mismo rigor que todo hijo de vecino. Aunque de momento, la siguiente noticia que leo es que España es ahora mismo el país con una mayor desigualdad social de la eurozona, que la diferencia de ingresos es la mayor en los últimos cinco años, que en un año las familias han perdido un 18,4% de poder adquisitivo con respecto al año anterior, que la tasa de paro es demoledora, que nuestra deuda roza la calificación de basura, que no se sabe lo que va a ocurrir con nuestras pensiones… pero de eso no va a responder ningún gestor, nadie es responsable de nada. Ni siquiera con código penal recién estrenado. Como decía Carmen, qué des/confianza.

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