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Recuerdo que cuando era pequeña, en el colegio nos insistían mucho en la caligrafía, era importante tener buena letra, no solo para que los demás entendieran lo que escribíamos, sino para que además los textos fueran bonitos, armoniosos, bien alineados, para que invitaran a leerlos. Practicábamos redondilla con los cuadernos rubio, y cuando íbamos creciendo cambiábamos varias veces de estilo de letra hasta que encontrábamos aquel que combinaba rapidez en la escritura y estética a nuestro gusto.

Además, la práctica del Dictado era habitual y por supuesto obligatoria que hubiera una ausencia absoluta de faltas de ortografía, y por aquel entonces no había tippex, así que había que aplicarse con los acentos, las uves y las bes, para no ver tu cuaderno lleno de tachones de color rojo. A mi me gustaba el dictado, con aquellas sobreactuadas pausas cantadas del punto, punto y coma, punto y seguido… sin embargo la redacción no me gustaba mucho, quien me iba a decir a mi…

Todo esto viene al caso porque mi hija se ha abierto una cuenta en Tuenti hace poco, y de vez en cuando echo un vistazo a su perfil para ver que todo está en orden y no hay nada de lo que preocuparme (porque escandalizarme a estas alturas ya lo tengo difícil). Y no, no tengo que preocuparme por ahora de insultos, acosos y otros peligros preadolescentes, solo de que la mala ortografía sea contagiosa.

Porque no solo es que escriban fatal (no todos menos mal) sino que se comunican con una serie de códigos, símbolos, números y toda clase de signos que me hacen sentir como un espía aliado intentando descifrar el código Enigma. (En mi defensa debo decir que mi hija de doce años recién incorporada a esa red social tampoco entiende la mitad de lo que ponen).

Supongo que será la diferencia generacional, esa que siempre creía que podría superar con nota y sin que se notara mucho. Yo reconozco que sigo escribiendo los sms con todas las letras, nunca abrevio, además si ya mantengo una pelea continua con el auto corrector del móvil poniendo las palabras con todas sus letras no quiero ni pensar si me quisiera comer la mitad. Pero ellos, los nativos digitales, escriben con rapidez y descifran más rápidamente todavía, es la cultura de la inmediatez.

Y yo leo: “no enke lo anunciaron en el ormiguero“, y me entran ganas de coger el boli rojo para corregirles: no, en que lo anunciaron en el hormiguero.

Porque lo de:

Tkk 22´ ($$) AuunQ Tte CuEsTte!! •••^^$

Aún estoy intentando descifrarlo.

Y como decía Ana, con lo bonito que es que te lean y que te entiendan…

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5 pensamientos en “Con buena letra

  1. Yo también soy de la época de la caligrafía y también me molestan las barbaridades ortográficas en las redes sociales. Espero que la causa sea algo más que la edad. 😉

    • Seguro que es algo mas que la edad, conozco gente joven a quien se le entiende y que ademas se preocupa de escribir bien. Y ademas creo que es hereditario. 🙂

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        Lo perdí en una mudanza.

    • Interesante! No sé si al final nos comunicaremos mentalmente, pero que dentro de poco ya no habrá que teclear y que simplemente “dictaremos” seguro, ahí ya las faltas no serán culpa nuestra. 🙂

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