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Llevamos unos cuantos días dándoles la vuelta a los ídem: los tontos, los listos, los buenos, los malos… Nuestros días, el de cada cual, que pueden ser acompañados de cualquier adjetivo. Porque nos referimos a la forma de vivirlos que tenemos cada uno. Pero luego hay ese día como número, no como vivencia, como número conmemorativo además y que, año tras año, yo voy conociendo que proliferan como chinches.

Que igual que antes se llevaba tener un santoral en el calendario ahora va a ser necesario llevar un registro de días de… Porque hay un día de la Madre, del Padre, de los enamorados, de la Mujer, de la niña, de la Paz, día del orgullo gay, pero también del orgullo friki, del árbol, del abuelo, del amigo, día de la patata, del gofre, del huevo, de la bicicleta, de la hispanidad, de la marmota, de la Constitución, de la Comunidad de Madrid, de la Murciana, de… de la diada, de la danza, de la diversidad, de la encina, de la enfermera, de la familia, de la fotografía, de la guardia civil, de la lactancia materna, de la lengua, de la química, de la risa, de la sonrisa, de la salud mental, de la tapa, de la tortilla, y hasta día de la zanahoria. Y muchos más que no controlo. Hay días para todo. Pero… ¿por qué? ¿será que hay cosas de las que concienciarnos y no lo hacemos si no hay un día que lo conmemore? ¿será que necesitamos comer más tortilla? ¿que la risa si no tiene un día se enfada?…

No sé si hay razones comerciales (mucha pinta tiene en la mayoría) o no, pero el caso es que hay días para todo y, además, hay una obsesión de celebración que parece que, si no los celebras todos, tienes una vida… sosa.

Y yo celebro pocos, porque sí soy mujer y madre, pero no enamorada (por mucho que se empeñe alguna gente en felicitarme todos los años por el amor abstracto y global), mi tendencia sexual es esa de la que uno no se enorgullece, no soy friki, las celebraciones políticas o protocolarias me dan igual (no felicito por el día de la Comunidad, por ejemplo), mi gremio profesional no tiene día, los alimentos no los celebro (y me da igual que se enfaden), intento que la risa y la sonrisa en mi entorno sean lo suficientemente habituales para no dedicarles un día especial… No sé, quizá es que de verdad, en cuanto al nombre de los días, sí soy un poco sosa.

A mí, como para las personas, me gustan los nombres clásicos, y mis días (los tontos, los listos, los oscuros, los grises, los claros, los malos, los buenos…) todos se llaman igual por periodos semanales.

Mi primer día se llama Lunes, y por eso escribo aquí, porque este día se llama así. Mi segundo día se llama Martes, y ese suelo aprovechar para dar un pequeño paseo o correr un poco. Luego está el Miércoles, que siempre va antes que el Jueves. El Jueves siempre me ha gustado, no sé muy bien por qué. Luego está el Viernes, que suele ser el día en que por fin me acuesto tranquila y sin obligaciones, después el Sábado, que suele ser día afortunado aunque no salga de casa y, por fin, el Domingo, con el cumplimiento de las responsabilidades espirituales, y las aficiones vitales, con familia y/o amigos. Y así cada semana. Cada semana mis días se llaman igual. Uno tras otro y, así, yo soy capaz de organizarme.

Como a mi me empiecen a cambiar los nombres de mis días yo me lío, y llegaré a no saber en qué día vivo. Con lo que calma la ansiedad el que a la pregunta de ¿pero qué día es hoy? alguien te conteste… Martes. No quiero ni pensar en que, al hacer esa pregunta, alguien me conteste… el del árbol, los astronautas viudos, las arenas movedizas, las arañas del Amazonas, los cubos de Rubik y el papel albal…

Sólo de pensarlo yo ya me estreso. Así que ya lo tengo que dejar, lo de estresarme no, que va de serie, lo de pensar, digo. Que yo para Euler sólo pienso en lunes… Y este lunes… ya se pasó.

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4 pensamientos en “Los días de

  1. Suelo colgar enlaces a entradas o trabajos de otros. Creo que esta es una de las pocas, si no la primera, que lo haré a una de las mías (perdonarás) pero creo que viene al cuento. Dentro de poco instituirán el día del terrorista. ¡Mira si no hay que celebrar! Y el que me diga que soy facha, es porque no tiene idea. Pues que me ha divertido tu entrada y aquí te dejo un enlace a la mía. Juro que no volverá a suceder http://wp.me/p3t25b-ox

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