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Hoy el Príncipe no ha podido ir a trabajar porque se le ha roto el avión, típica excusa inútil en los trabajos de cada uno para un lunes por la mañana: oye, dile al jefe que se me rompió el avión y no puedo ir. Que ya, para lo que queda, no voy a coger otro, mejor me quedo en casa. Y que no me descuenten el día ¿eh?, que ha sido el avión…

Es hoy día también de lazos blancos, y, como horrible celebración, se descubre alguna muerte más… ¿hasta cuando?

Y levantaron el sumario de un crimen aberrante y los noticiarios andan dando detalles, para que la aberración resulte más difícil de entender, o para que la entendamos o… para nada, simplemente por contar y contar y, ya de paso, destrozar la poca intimidad que le queda a una pobre niña muerta…

También se ha sabido en estos días que algún juez considera probada la existencia de alguna doble contabilidad… (¡vaya sorpresaaa!)

Y otros jueces investigan más casos de los que casi preferiría no saber.

Y hay un político que dice inspirarse en Gandhi (¡¡¡¿¿??!!!)…

Y hay otros que se pelean (ya ni siquiera se obligan a mostrarse cordiales entre ellos) por alcanzar el control de su partido…

Algún otro más que no deja de echar balones fuera cuando todas las decisiones judiciales parecen querer decir que balones había dentro, y hasta demasiados…

El embarazo de una cría hija de famosa ha salido hasta en algún telediario, y se han analizado sus circunstancias en varios programas de entretenimiento…

La nulidad de la doctrina Parot está sacando a la calle a criminales confesos pero no arrepentidos y con alto riesgo de reincidencia, a pesar de los informes de los expertos de las prisiones…

Y yo, al sentarme esta noche a escribir, no sabía de qué, por hastío, por falta de ganas. Estuve a punto de preocuparme pero, una vez detallado el panorama, quizá sería más preocupante que cualquiera de esos posibles temas me entusiasmara para escribir sobre él, enferma habría de estar.

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7 pensamientos en “Enferma

  1. Bueno, al Fabra le han condenado cuatro años, algo es algo, y el campechano mejora de su operación y ha sido dado de alta, lo cual me llena de orgullo y satisfacción.

    Pero lo importante es a quién le dan el balón de oro, cosa imperdonable que no lo hayas citado.

  2. Claro, Ana. La cosa es que aquí vamos a tener que empezar a hablar acerca de deportes, flora y la faunia, leer horóscopos o directamente darnos a la ficción para aligerar los niveles de enfado e indignación, porque como tengamos que hacerlo a golpe de actualidad… yo, de hecho, limitado el consumo de informativos diarios, que si no me enveneno. Por cierto, ¿quién se ha embarazado?

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