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Pues parece que hoy todos los políticos del país son super feministas, lo que me ha sorprendido agradablemente. Quiero pensar que las críticas vertidas al nuevo gobierno griego por no haber nombrado ninguna ministra mujer no se deben a que para muchos sea un partido “radical” de izquierdas que amenaza con poner en práctica muchas medidas económicas que aquí están tachando de populistas y bolivarianas. Quiero pensar que realmente creen que la mujer debe desempeñar cargos importantes en la administración del Estado.

Por supuesto no estoy defendiendo a Syriza, desconozco el motivo de ese ejecutivo tan masculino pero seguro que ya se están arrepintiendo. Siempre he defendido que la mujer debería estar más presente en las decisiones políticas y económicas, posiblemente acabaríamos solucionando el problema de la conciliación laboral y familiar, eso para empezar, incluso puede que consiguiéramos acabar con las guerras tontas, como las de nuestros hijos cuando se pelean por un mismo juguete y acaban olvidando porque se están pegando. Pero de eso ya hemos hablado otras veces.

Supongo que esto no ha hecho más que empezar. Me refiero al análisis y escrutinio de todo lo que pase en Grecia a partir de ahora. Nunca habíamos oído tanto hablar en griego como desde este fin de semana, cuando se retransmitían los resultados de las elecciones generales de ese país como si fueran las nuestras. Es curioso que para un sector de la población (el mismo que demoniza al nuevo partido Podemos, que no a la izquierda de toda la vida) esa victoria va a hacer que Grecia se hunda en la miseria (¿más?) y la echen del euro porque ya vaticinan que no va a poder cumplir con sus obligaciones.

Inciso: para mí de las obligaciones que tiene que asumir un Gobierno solo hay una prioritaria, asegurar un mínimo bienestar a sus ciudadanos, el resto van después.

Siguiendo con lo de Grecia, y como han dicho muchos, no creo que se pueda equiparar su situación a la nuestra ni que Podemos sea Syriza, pero si que muchos nos hemos alegrado de esa victoria porque significa plantar cara a la Troika, al capital en su faceta más despiadada, la que no piensa en las personas, solo en dinero, deuda e intereses. Todos los que vimos con tristeza y miedo como se ahogaba a ese país con  medidas que luego se iban aplicando aquí aunque les pusieran otros nombres creo que tenemos la esperanza de que se puede recuperar, por muy difícil que se lo pongan.

Que el FMI llegara a reconocer que las medidas de austeridad practicada en Grecia no habían ayudado a disminuir su deuda ni habían favorecido su crecimiento económico pareció no importar, seguían apretando más y más la cuerda.

Ese es el miedo que tienen los partidos mayoritarios aquí, que la gente está harta, de no llegar a fin de mes, de que les echen de su casa, de no tener trabajo ni prestaciones sociales, de que la Sanidad sea un caos, y de que ese dinero que falta en las arcas pública haya ido a parar a los bolsillos de quien se supone que tenía que velar por nuestros intereses.

Por eso nos van a retransmitir hasta cuando le salga un grano en la nariz a Tsipras, que será por culpa de esas medidas descabelladas de izquierda radical que haya aprobado. El actual gobierno va a seguir intentando asustarnos con la política del miedo, de que perderemos la seguridad si no gobiernan ellos y que si ganan los otros, los innombrables, nos echarán de Europa y la anarquía reinará en esta nueva dictadura que será este país, porque Otegi ha dicho que se alegraba de que ganara Syriza, y los innombrables son como Syriza y entonces todos son ETA, así que los españoles no podemos alegrarnos de que haya ganado Syriza. A veces no doy crédito a lo que oigo.

Yo me alegro por los griegos.

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