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Ana habla de matices, y tiene razón. Lamentablemente el femenino de algunas palabras consigue convertirlas como mínimo en despectivas, si no acaban directamente en insulto. Un clásico: la definición del diccionario de zorro (aplicado a persona) es “hombre taimado y astuto”, mientras que zorra significa “prostituta”, y así podríamos echar varios párrafos.

Esto es una vieja pelea de colectivos feministas y de la lucha por la igualdad de género, las palabras son importantes, y sus matices, y si no se cambian desde el colegio, desde infantil y primaria, nunca lograremos superar los estereotipos de género.

Ilustraciones que muestran a hombres médicos y mujeres enfermeras. Asignación de colores a niños y niñas (de esto tienen la culpa muchas madres y padres directamente cursis). La publicidad de juguetes ya sea en folletos o por televisión es generalmente nefasta, no hay cosa que me produzca más dolor de alma que niñas jugando alegremente a planchar la ropa o a pasar el aspirador, mientras niños sonrientes construyen con bloques o manejan coches.

Ya se que he hablado de este tema muchas veces, pero llevo varios días aguantando el aniversario “Pretty Woman”, esos 25 años del estreno de aquella famosa y exitosa película, y machista. Me pareció tonta entonces y ahora me parece insultante, pero en los medios de comunicación la tratan como si fuera una obra maestra con la categoría de clásico. Un cuento de cenicienta moderna donde una prostituta (guapa e inocente) es redimida/rescatada por un caballero de brillante armadura encarnado por uno de los actores más sosos jamás vistos. Fresas con champán, joyas, vestidos caros, hoteles de lujo… ¿Cómo se iba a resistir cualquier mujer a ese estilo de vida? Y si encima el putero (hablando mal y pronto) es un señor de buen ver atormentado por su pasado, pues eso. Surge el amor. Final feliz. Hollywood.

Es uno de los muchos ejemplos del cine comercial que sigue perpetuando la imagen de mujer como ser débil a quien hay que salvar, o florero que pega gritos mientras el héroe de turno salta pegando tiros, mientras ella luce piernas o escote. Aunque reconozco que últimamente hay películas dirigidas al público adolescente, distopías futuristas en las que las chicas también son heroínas fuertes que salvan al mundo, espero que eso cale en el subconsciente femenino de 15 años, a ver si en ese futuro que les espera se hacen valer.

Creo que no hay políticas eficientes y de verdad que ayuden a la igualdad de género, que uno de los efectos colaterales de la discriminación, el peor, que es la violencia, seguirá causando la muerte de mujeres aquí y en el resto del mundo. Y que la solución pasa por la transformación de la imagen que se transmite de la mujer a la sociedad, en los medios de comunicación, en la publicidad, en las escuelas, en los medios profesionales, en el mundo laboral…. Las mujeres tenemos que cambiar la imagen que tenemos de nosotras mismas, y dejar de ser muchas veces nuestras peores enemigas. Abandonar la esclavitud de la imagen y admitir que no tenemos superpoderes.

Que nuestras diferencias de género nos definan y distingan, no nos discriminen.

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