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Ayer quedé con un amigo al que hace tiempo que no veía. Mi amigo tiene una visión muy distinta de las cosas de las visiones al uso. Ha bebido del budismo, del hinduismo, de los mayas, de corrientes new age, y supongo que de otras de las que ni siquiera me suena el nombre.

A mí me gusta escucharle. Muchas de las ideas que me plantea -casi todas, de hecho- me suenan diferentes, me producen extrañeza, pero escucho con respeto, y me gusta dejar que entren y se queden ahí, sin una finalidad concreta como sería adoptarlas o rechazarlas… si acaso, tomar conciencia de que existen, porque la verdad no suele estar en algo aislado, o único, pues aunque no sepa a ciencia cierta nada de la verdad, yo la intuyo cerca de los lugares comunes que siempre existen, hasta en lo más dispar.

Mi amigo contaba que, algo en común prácticamente a todas las corrientes de pensamiento que él consulta, es que el mundo está viviendo un cambio importante. Cada 2.100 años hay un cambio de era astrológico, y ya lo decían  los mayas, enfatizaba. Ahora termina la era piscis y comienza la era acuario. La Tierra está aumentando su frecuencia vibratoria, y se está moviendo a la órbita de Venus, donde hace más calor. Lo que está viviendo el mundo a nivel global no es una crisis económica, o un problema puntual, es la convulsión  que precede a ese cambio de era. Y decía que estamos teniendo la suerte de estar vivos en un momento apasionante. Habló del fin de la era de la competitividad y del principio de la era colaborativa. Los valores vigentes hasta ahora: egocentrismo, competitividad, la importancia del cuerpo, el valor del sacrificio, control del poder para uso propio, líderes individuales, etc… irán cayendo uno a uno, y la nueva era irá dando paso a nuevos valores como la colaboración, la solidaridad, poder compartido, bienes de uso libre y común, y el control y la experimentación de la mente. Eso me gustó. Y habló también de que estos momentos de grandes catástrofes naturales y humanas, violentas convulsiones sociales, hiperpoblación, etc… podrían interpretarse como la destrucción de una era, pero también como el nacimiento de otra. Seremos destrucción y también nacimiento. Ambas cosas. Aunque unas personas lo percibiremos de una forma, y otros de otra… la dualidad, pensé, en cuanto se para uno a pensar encuentra esa dualidad tan oriental, el ying y el yang.

Yo no sé nada. Jamás he creído en la astrología, no abrazo ningún credo, no sigo a pies juntillas ninguna corriente de pensamiento, ninguna filosofía, no sigo dogmas. Pero sí  percibo una convulsión, sí percibo cambio, a veces destructivo y otras constructivo, sí percibo una nueva conciencia que antes no existía, a mi alrededor y en mí misma. No sé cómo interprestar todo lo que está ocurriendo en mi alrededor cercano y lejano, no creo en nada, pero escucho sus palabras y esta teoría de la nueva era, y siento cosas. Aún con todo el escepticismo del mundo. Y mientras, muy al margen de lo que piense, de lo que escriba, de lo que sienta, de las búsquedas de sentido, revienta el Calbuco en Chile mientras en el hemisferio norte llueven  Líridas.

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3 pensamientos en “Era acuario

    • bueno, dejando al margen el peligro así como la molestia de los piroclastos, hay que reconocer que la erupción del Calbuco también es hermosísima :-). Buen fin de semana!

  1. Querida Pat , me gusta este post, me gusta leerte!!!! Desde Londres , hoy recuperamos a los niños y nos quedamos unos días ( vacaciones escolares), un abrazo fuerte. Y beso

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