Home

Siento desilusionar a Patricia, pero la suerte aún no me favoreció en forma de mojitos, simplemente hay lunes que la realidad no deja resquicio a la inspiración y es verdad que el mes de junio parece confabularse cada año para pillarnos cansadas y faltas de entusiasmo creativo por lo que raro es el año que no tenemos más remedio que anticipar las vacaciones y tomárnoslas, dado que aquí somos libres y soberanas, antes de que llegue el mes de julio.

En mi caso hay una parte de cansancio y otra de huida. Este blog que, modestia aparte, tanto nos gusta, está muy sujeto a la actualidad, a la realidad, sin darnos mucho margen para imaginar y hacer de la realidad ficción. Y hay épocas en las que llego a hastiarme de escribir sobre una realidad que no me gusta y que se empeña en ofrecerme sucesos y acontecimientos que inevitablemente hay que abordar con amplias dosis de racionalidad y profundidad de juicio para no caer en el pesimismo porque, cuando me empeño en resistirme y en buscar algo de lo que poder obtener una visión optimista, o tiro de vida personal (y ahí soy más de vivirla que de contarla) o tengo que dedicar más tiempo a la búsqueda de temas que a la escritura del texto en sí. Así que, cuando llego a esos momentos, mi cuerpo (o mi mente, más bien) me vuelve a pedir ficción.

Ahora tengo la sensación de que ya he escrito sobre todos los temas que siguen aflorando: sobre las distintas vueltas y más vueltas que seguimos dando a esta crisis sin aparente fin, sobre la barbarie terrorista, sobre los escándalos políticos o los políticos de antiguo o nuevo cuño… no sé, cuando pienso en cualquier tema me parece que tendría que autocitarme para no repetir mis argumentos y esa sensación de volver siempre a lo mismo me reduce el entusiasmo por escribir mi opinión.

El verano me va a dar la opción de huir un poco de esa actualidad autoengañándome al apagar mis contactos electrónicos con el mundo y sustituirlos por buenas ficciones en cualquier formato.

Quiero centrarme en descansar, en conversar sin prisas, en concederme ratos de calma, silencio y hasta aburrimiento, en disfrutar de mis grandes afectos de edad menor sin que las obligaciones nos obliguen (que así son ellas) a olvidarnos de que nos queremos y nos encanta estar y disfrutar juntos, quiero vivir muy a ras de tierra en lo que a mi vida personal se refiere pero volverme a dejar llevar por la creatividad y la imaginación en lo literario, quiero volver a sorprenderme de las historias que descubro, en los libros y en mi cabeza, quiero regresar por un tiempito a ese mundo de cuento en el que está permitido modificarlo todo a voluntad.

Mi aspiración en este verano es disfrutar de mi pequeño mundo cercano y darle cancha a ese otro del que ni yo misma sé aún el tamaño.

Este es mi último lunes de Euler en este curso. Cruzo los dedos para que las vacaciones sean fructíferas y relajantes y me permitan renovar energías para volver a afrontar el mundo real en septiembre.

¡¡Feliz descanso!!

Anuncios

4 pensamientos en “Nada de mojitos

Los comentarios están cerrados.