Home

El otro día leí un artículo acerca de la estupidez humana. Su autor, José María Cipolla, divide a los seres humanos entre:

  • INTELIGENTES: aquellos que con sus acciones salen beneficiados y además benefician a otras personas
  • MALVADOS: aquellos que se benefician a costa de perjudicar a otras personas
  • INCAUTOS: aquellos que para beneficiar a otras personas resultan perjudicados.
  • ESTÚPIDOS: aquellos que perjudican a otras personas sin lograr ningún beneficio para sí mismos.,

El autor desarrolla una serie de leyes que son más cómicas que rigurosas, y son cómicas porque quienes leemos este tipo de artículos siempre damos por hecho que somos los inteligentes, y los estúpidos son otros. Pero si esto fuera así, habría tantos seres inteligentes como lectores, y la experiencia dice que esto es falso.

Si pensamos en la racionalidad, lo más racional sería ser inteligentes. Cuando uno consigue beneficiarse y beneficiar es un genio. Todo el mundo entiende un comportamiento así, y lo quiere para sí.

Y quizás lo siguiente en materia de racionalidad sería la maldad. Eso está a la orden del día. En general sólo hay que echar un ojo a la mentalidad del empresariado, a la filosofía del capitalismo en general, al comportamiento de un buen número de dirigentes políticos…. Sus actitudes son reprochables desde el punto de vista ético, pero se comprenden. Por qué lo hacen? Por su propio beneficio, concretamente el máximo, medido sólo en términos económicos y en un corto plazo. Lo único bueno que tienen estas personas es que son previsibles.

Los incautos para mí, a diferencia del autor que no parece tener problemas para entenderlos pues sin duda es más inteligente que yo, son otro gran misterio. Por qué alguien aceptaría no obtener ningún beneficio, incluso salir perjudicado, para beneficio ajeno? Eso sí, podríamos cometer el error de pensar que al fin y al cabo, su irracionalidad no resulta peligrosa para la sociedad, que son inocuos, pero bien mirado, si en el mundo hay tantos malvados que se mantienen en situaciones de poder, se perpetúan y se legitiman incluso (gracias al famoso qué le vamos a hacer, las cosas son así), es gracias a la existencia de un numerosísimo grupo de incautos.

Y por último, ¿Cómo entender a los estúpidos? ¿Cómo comprender a personas que perjudica a otros sin obtener ningún beneficio para sí mismos? De hecho, con gran frecuencia se terminan perjudicando ellos mismos.  Es posible que si los estúpidos pensaran antes de actuar, y se dieran cuenta de los efectos de sus acciones, rectificarían, lo que pone de manifiesto su ausencia de reflexión y de análisis.

Luego lo que me sugiere a mí todo esto, es que ya que lo que todos queremos es ser inteligentes, es de suma importancia pensar antes de actuar: esto me beneficia? ¿y a los demás? Y actuar sólo si ambas respuestas son afirmativas.

El problema viene con el concepto de beneficio. Beneficio en términos de qué? ¿Tenemos todos el mismo concepto de beneficio? beneficio en términos económicos, en términos de tiempo, en términos de convivencia, en términos sociales, en términos de felicidad? Y cuando hablamos de eso llamado “los demás”, a qué nos referimos: a la pareja, a la familia, a los amigos, al vecindario, a la sociedad, al ecosistema, o al sistema solar en su conjunto?. Y si hubiera un conflicto entre grupos, a cuál de ellos habría que priorizar o que anteponer para ostentar ese difícil título de “inteligente”?

Anuncios

2 pensamientos en “La dificultad de la inteligencia.

  1. Eso te pasa por creerte lo que digan con los psicólogos sobre clasificaciones estáticas de los seres humanos…

    • Pues tienes razón. Si fuera tan sencillo…. pero podemos ser malvados incautos, inteligentes y estúpidos varias veces al día. Y tan ingenuos que aún sabiendo que es imposible entenderlo, seguir intentando…..

Los comentarios están cerrados.