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No voy a hablar de si creo que Valentino Rossi le dio una patada intencionada a Marc Márquez, o de si fue Márquez quien tocó con el casco la rodilla de Rossi y eso le desestabilizó, de eso ya se ocupan los periódicos deportivos y no deportivos desde hace 4 días, lo que más me ha asqueado de toda esta polémica ha sido observar las ganas de “hacer sangre” por parte de los medios de comunicación.

Ya sé que para los fans de Márquez verlo por los suelos fue terrible (y afortunadamente no le paso nada), y que si la acción de Rossi fue intencionada es una gran mancha en su gran trayectoria deportiva, pero la tormenta mediática que se ha desatado desde entonces me parece sencillamente desmesurada.

Comentaristas deportivos sentenciándole antes de poder analizar ninguna imagen, o escuchar a ambas partes, prensa digital y escrita pidiendo la cabeza del italiano por su acción y sentenciando que su carrera como motorista está acabada… incluyendo por supuesto montajes de videos y fotos para aumentar la crispación, la que más me gustó fue esa teatralización de una foto de ambos pilotos cuando Márquez era un niño y Rossi su ídolo con el cristal roto como si el español la hubiera tirado al suelo al llegar a su box renegando del ídolo caído. Por no hablar de lo que se decía (o gritaba) por las redes sociales, donde se linchaba al italiano sin piedad.

Por la parte italiana no ha ido mejor, se analiza el vídeo del momento al milisegundo y se disculpa a Rossi, la culpa la tuvo el otro. Además parece ser que hay una confabulación entre el resto de pilotos, organización y medios en contra del italiano para que no gane el mundial. Creo que hasta el primer ministro italiano llamó por teléfono a Rossi para interesarse por él y darle ánimos.

Vamos que todos están echando tanta leña al fuego que van a convertir un lamentable suceso deportivo en una cuestión de estado internacional. Y a mí los patriotismos en las motos ya me parecían bastante ridículos antes de esto, cuando ponen el himno del país del piloto ganador, porque en realidad tendrían que poner varios seguidos: el del piloto, el del equipo técnico, el de la marca de la moto, el del patrocinador mayoritario (si es que una empresa petrolera tiene nacionalidad). Como sigan así veo el domingo en Cheste a los aficionados de ambos pilotos pegándose en las gradas cual hooligans futboleros.

La prensa y los medios de comunicación deberían tener en cuenta su influencia mediática y la responsabilidad a la hora de “calentar” ánimos antes, durante o después de determinados eventos deportivos. No solo es lamentable ver a aficionados de equipos de fútbol pegándose en nombre de su camiseta/bandera/estandarte, también me parece patético ese “fervor” casi religioso que provoca lágrimas y gritos cuando tu equipo baja a segunda o pierde la liga. Si los periodistas trataran las noticias políticas o económicas con esa pasión habría empresarios o políticos que no se atreverían a salir a la calle bajo riesgo de linchamiento.

En fin, solo queda una carrera, la última, espero disfrutarla y que gane mi piloto favorito. 🙂

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