Home

Hoy ha arrancado la XI Legislatura y el Congreso de los Diputados nunca había estado tan colorido. De los 350 diputados 216 acudían por primera vez, y creo que alguno hasta se ha perdido por los pasillos. Se han visto menos trajes y corbatas y más sudaderas y bufandas, a primera vista yo creo que la edad media se ha rebajado considerablemente, algo que espero que sea significativo a la hora de renovar este parlamento que llevaba tantos años inmovilizado y empezaba a oler a rancio.

Mochilas, bandoleras, diputados en bici… casi parecía un parlamento europeo, de esos que se ven en las noticias. Y dentro había un llenazo espectacular, creo que desde las ocho y media había diputados pillando sitio, como si fuera el primer día de clase.

Que se haya armado tanto revuelo por el bebé de la tercera de Podemos, Carolina Bescansa, me demuestra que todavía queda mucho por hacer en el tema de la conciliación familiar, y supongo que ese ha sido el motivo por el que hoy ha inaugurado su presencia en el Congreso con su hijo en brazos, que no creo que se lo vaya a llevar todos los días, pero hay quien con tal de meterse con el enemigo político dice cualquier tontería que le viene a la cabeza. Y que haya llamado más la atención lo del bebé que la presencia del diputado del PP Pedro Gómez de la Serna, que andaba escondido detrás de las columnas intentando pasar desapercibido y no sé cómo no se le ha caído la cara de vergüenza al prometer acatar la Constitución con la retahíla de delitos de los que se le acusa. Pero se ve que nadie le iba a impedir tomar posesión de su escaño, total, con dimitir del PP e irse al grupo mixto, arreglado.

Creo que nunca había habido un parlamento tan plural como el que se ha constituido hoy, con tantos grupos políticos con representación suficiente como para poder hablar y que se les tenga que escuchar, y eso es lo importante, que se acabaron los monólogos protagonizados por los dos partidos que hasta ahora se han turnado en el poder, que ninguneaban e ignoraban al resto de partidos que habitaban con ellos la Cámara. Ahora tendrán que escucharlos, y aceptar enmiendas, y ceder, negociar, como se hace en la vida real cuando un grupo de personas se reúnen para decidir algo.

Y sinceramente espero, que dejen de comportarse como simios.

Anuncios

4 pensamientos en “Mochilas, bebés y políticos

  1. Ojalá durante este siglo el bipartidismo vaya quedando de lado, de una buena vez.
    Resulta grotescamente gracioso, en verdad, que haya fulanos escandalizados porque una mujer lleva a su hijo al Parlamento. Pr aquí tuvimos un caso parecido en 1994, cuando en la Asamblea Constituyente, una de las diputadas le dio de amamantar al hijito en plena sesión… ¿qué tiene ello de escandaloso?

Los comentarios están cerrados.