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Leo de pasada un titular: “Hay músicas mucho más machistas que el reggaeton y nadie dice nada” y me chirría ese emparejamiento gramatical ¿música machista? ¿es eso posible? Del texto de la noticia termina deduciéndose que lo machista, como era de esperar, eran las letras de determinadas canciones, pero supongo es más llamativo adjetivar a lo grande por llamar la atención de algún potencial lector.

El adjetivo aplicado a la música en el titular cada día es de mayor uso y, alegrándome de lo que eso significa en cuanto a identificación de conductas antes consideradas normales, no puede dejar de preocuparme la inconveniencia de su uso excesivo. En el post que cerraba la temporada anterior, Patricia escribía sobre su sensación de que el adjetivo se aplicaba en ocasiones para quitar hierro a noticias que informan sobre la comisión de gravísimos delitos pero además, siendo menos flagrante el daño, también la utilización automática del término por mujeres que son criticadas en el ejercicio de sus actividades profesionales perjudica más que beneficia.

Veo en redes la imagen en pantalla de un “meme” sobre la presidenta regional que afanosamente se dedicaba a elaborar un diputado socialista durante el debate sobre el estado de la región en Madrid y la reacción posterior de la presidenta que exige disculpas por considerarlo “ofensivo y machista” y no termino de pillarlo. El montaje se basa en el cartel de la película Harry el Sucio en el que se sustituye la imagen de Clint Eastwood por la de Cristina Cifuentes con el edificio de la Puerta del Sol de fondo. ¿Eso es machista?  ¿por qué? ¿intentar desprestigiar a un presidente regional por algo que ha hecho en el ejercicio de sus funciones es machista? ¿lo es simplemente porque ella es mujer?

El pasado miércoles se presenta una iniciativa dentro de Podemos Madrid con intención de postularse como alternativa a las primarias que se celebrarán en noviembre. La propuesta, con el nombre de Adelante Podemos, es encabezada por varios dirigentes con actuales responsabilidades políticas y/o de gestión y se explica impulsada por Rita Maestre, actual portavoz del Ayuntamiento de Madrid. Las declaraciones durante la presentación hablan de la necesidad de “feminizar” la formación política y, molestas porque en alguna de las noticias en prensa sobre la presentación se hiciera notar la condición de ex-parejas de los actuales primeros dirigentes de Podemos de Rita Maestre (impulsora) y Tania Sánchez (integrante) de la iniciativa, al día siguiente se lanzan a publicar las dos un comunicado conjunto en el que defienden no ser ex-novias sino mujeres con decisión propia (la mayoría de las mujeres adultas, incluida yo misma, podemos acreditar que no son conceptos excluyentes) y terminan pidiendo un “Podemos para todas”. A la supuesta condición de machista de una noticia que informa de la intensa relación personal pasada de dos dirigentes políticos con otros dos a los que se van a enfrentar (detalle que, independientemente del sexo de los emparejados, no deja de parecer un posible condicionante) se contesta con la utilización del sexo como argumento político ¿feminizar un partido? ¿convertirlo en un partido para todas?  Hay un nicho grande de voto femenino en Podemos (como en cualquier otra organización) pero captarlo por su mera condición sexual ¿no es una trampa?

Seguimos viviendo en un mundo machista pero para mí que actuaciones de nuestras políticas como las anteriores no ayudan a combatirlo, sino más bien al contrario. La política ahora es un mundo sucio, y en él han entrado voluntariamente. Todos van a saco al desprestigio del otro. Que la defensa de las mujeres sea a  mí no, que es machista, perpetúa el rol de frágil mujer a la que hay que tratar con cuidadito. ¿Que el meme es ofensivo? Pues defiéndete explicando la razón de la actuación que lo provocó y reclama si quieres un juego político más limpio, pregonando con el ejemplo. ¿Que hay periodistas que informan de detalles de tu vida privada pertinentes al caso? Contesta con argumentos políticos solventes que soporten tu candidatura y elimina de tu discurso los basados en esa feminidad que tú dices no querer que se tenga en cuenta.

Puesta a elegir, como método de lucha de base contra las actitudes machistas, yo me inclino hacia el utilizado por un puñado de taxistas madrileños también en esta semana pasada. Ante la negativa de un cliente a montar en el primer vehículo de la fila por pensar que el estar conducido por una mujer le iba a impedir llegar a tiempo a su cita, el resto de los compañeros de la fila decidieron no admitirle ellos tampoco en sus coches obligándole a irse andando con sus maletas a cuestas. Sin explicaciones ni reivindicaciones, un paseíto bajo el sol cargando con su equipaje. No me parece mal escarmiento.

Foto destacada: Galiza contrainfo, vía flickr

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